Este es un animal bastante activo, que descansa durante el verano para mostrarse mas dinámico en el invierno durante todo el día, vive en grupos jerarquizados, pero algunos suelen vivir en solitario.
Esta especie es atacada por el hombre en España por eso es animal en peligro de extincion en este país, por lo que su estado de conservación es bastante vulnerable, y ya se encuentra protegido por varias leyes y convenios.
Se lo puede encontrar en el noroeste de la Península, Sierra Morena y algunas localidades fronterizas entre España y Portugal.
Características
Tiene pelaje de color pardo, que puede variar entre algo más oscuro y más rojizo. Los jóvenes, además suelen tener tonalidades grisáceas durante el invierno y marrón oscuro durante el verano.

Las características que diferencian al lobo ibérico del europeo, y que le han dado el nombre signatus (signado o señalado) a su subespecie son:
1. Manchas blancas en los belfos, o bigoteras.
2. Manchas verticales negras en la parte frontal de sus patas delanteras.
3. Una mancha oscura a lo largo de su cola.
4. Mancha oscura alrededor de la cruz (zona de la nuca), llamada silla de montar.
Los machos suelen superar los 40 kg. y las hembras los 30 kg.; tienen una longitud de 130 a 180 cm. los machos y de 130 a 160 cm. las hembras. La altura hasta la cruz es de unos 70 cm.
La cabeza es grande, las orejas triangulares pequeñas y los ojos oblicuos de un característico color amarillento.
Alimentación
Normalmente van en grupos de no más de siete individuos, en los que se encuentran la hembra y el macho alfa, que son los únicos que se reproducen en la manada y los primeros en comer, son pues los dominantes.
A la hora de cazar, siempre van a por las presas más débiles que serán las más fáciles de alcanzar. Además si van a cazar a un animal de un rebaño cooperan para ahorrar energía, poniendo en práctica la técnica del acecho. Para animales de menor porte como conejos, uno o varios lobos actúan a manera de batidores, mientras los demás se mantienen a la expectativa, por lo regular cerca de la entrada de la conejera, lugar al que la presa acosada acudirá buscando refugio. Para cazar presas grandes suelen hacer primero heridas en la zona ventral, y para presas de mediano o pequeño tamaño suelen centrarse en el cuello.
Hábitat y área geográfica
Hasta el siglo XIX el lobo ibérico se distribuía por casi toda la Península Ibérica. No fue hasta el siglo XX que comenzó un proceso de regresión que alcanzó su máximo en los 70, cuando saltó la alarma. Entre las causas se encuentran que España puso en marcha una campaña entre 1950 y 1960 para exterminarlo, acabando con el lobo en casi todo el país, y que Portugal hizo algo similar acabando con los ejemplares de la zona del Rio Duero hacia el sur. En este momento su área se reducía a un núcleo principal en el noroeste peninsular, junto a pequeños grupos en el centro y sur muy aislados. A partir de este momento se empieza a recuperar gracias al abandono progresivo de las zonas rurales, a una menor persecución directa, por las campañas de sensibilización (un ejemplo fue Félix Rodríguez de la Fuente) y la ley de caza que prohibió el uso de veneno. Amenazas
A pesar de que parece que su población se ha recuperado un poco en los últimos años, su conservación no está ni mucho menos asegurada y tiene importantes problemas a los que hacer frente:
La desaparición de su hábitat junto con el aumento de la presión humana aumenta el número de conflictos. Un ejemplo es la existencia de poblaciones de lobos en grandes fincas privadas del sur de España, que han sido exterminados ilegalmente por supuestos daños a la caza menor, aunque estos sean anecdóticos.

Además su hábitat ha sido fragmentado por infraestructuras como autopistas y vías de ferrocarril valladas que crean aislamiento poblacional y por lo tanto mayor riesgo de extinción de pequeñas poblaciones aisladas. Un aporte para evitar el problema sería la construcción de puentes con vegetación por encima de las carreteras para por lo menos hacer el problema menor.
Los conflictos con intereses de ganaderos y el desinterés de las autoridades que en muchos casos deniegan o se retrasan en el pago de las indemnizaciones a los ganaderos perjudicados por asaltos de lobos también es una amenaza. Muchas veces se persigue y envenena a los lobos por los ataques al ganado.
Además ningún cazador furtivo de lobos ha sido jamás multado a pesar de que se calcula que entre un 70-80% de los lobos que mueren cada año lo hacen a manos de estos cazadores.
Aunque no supone amenaza tan grave, cabe tener en cuenta el problema de la pérdida de la identidad genética de la especie por el cruce con perros asilvestrados y la desaparición de su organización social por verse obligados a vivir en condiciones inadecuadas como es el adaptarse al carroñeo en basureros.
En lo mitológico, es un animal que ha sido relacionado con creencias de ultratumba, y que frecuentemente se presenta como arquetipo de ferocidad. En el libro "El lobo ibérico: biología y mitología" de Ramón Grande del Brío se incluye una descripción a fondo del lobo en la mitología ibérica.
Documental sobre el lobo iberico


